El Senado aprobó el lunes el proyecto de la nueva y polémica Ley del Cine, que ahora debe regresar al Congreso de los Diputados para su ratificación definitiva.
La ley fue respaldada de forma unánime, con 247 votos a favor y sin votos en contra ni abstenciones. Mediante un procedimiento de urgencia, de modo que la ley pudiera aprobarse antes de las vacaciones navideñas y entrar por tanto en vigor durante la actual legislatura, que finaliza el marzo próximo.
El pleno de la Cámara alta incorporó seis enmiendas a la ley, entre las que destacan las referidas al sector de la exhibición, que exigen que los cines dediquen un día al cine español por cada tres dedicados al no europeo, y apela a la subvención estatal para la modernización de las salas y la manutención, además, de las salas ubicadas en pequeños núcleos urbanos. Por otra parte, es también interesante la enmienda referida a qué se considera una película española, que antes se identificaba con la nacionalidad del director: ahora serán españolas las cintas cuyo equipo de trabajo sea, al menos en un 75%, de esta nacionalidad.