La 45ª edición del Festival Internacional de Cine de Gijón entregó sus premios con poca convicción y menos acuerdo, en una gala en la que pocas películas se llevaron más de un premio. La ganadora como Mejor Película fue Help me Eros, segunda película como director de Lee Kang-Sheng.
Dirigida por el habitual protagonista de los filmes de Tsai Ming-Liang, Help me Eros sigue muy de cerca la línea del director malayo, narrando una historia con fuerte erotismo sobre un triángulo amoroso entre un hombre arruinado, una telefonista de una línea de apoyo a potenciales suicidas y la dependienta de un shop erótico.
El Premio Especial del Jurado reconoció el trabajo del catalán Pere Portabella en El silencio antes de Bach, una reflexión sobre la vigencia en nuestra cultura del compositor barroco. Los críticos del Jurado Fipresci, a su vez, han premiado Cochochi, una cinta mexicana de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán rodada con actores no profesionales. El premio otorgado por el Jurado Joven fue para Juno, de Iván Reitman.
El Premio Documental/ No Ficción, inaugurado este año, se lo llevó A very British Gangster, dirigido por Donald MacIntyre. Respecto a los cortometrajes, el Jurado Oficial ha premiado “Stone People”, de Leonid Rybakov, y el jurado joven “Le Mozart des pickpockets”, de Philippe Pollet-Villard.
En cuanto a premios individuales, el Mejor Director fue, según el jurado, el ruso Alexey Balabanov por Cargo 200; el Mejor Guión fue el de El otro , de Ariel Rotter; y Marie-Christine Friedrich (Tout est pardonné) y Mathieu Amalric (La question humaine) fueron Mejor Actriz y Mejor Actor respectivamente.