Cineasta, pintor y fotógrafo, el estadounidense David Lynch lleva casi cuatro décadas sorprendiendo al mundo con películas que cuestionan el estatuto mismo del cine y le conceden un importantísimo lugar en la historia del cine. "Al fin me encuentro con alguien que quiere abarcar más que yo", bromeó Sarkozy al entregar la Legión de Honor de Francia al artista.
El político francés agregó que, siendo joven, reconoció el valor del cine viendo El hombre elefante, que Lynch dirigió en 1980.
Por su parte, el cineasta respondió a las atenciones con un francés titubeante. "Mi francés es pobre, pero hoy mi corazón es rico gracias a usted", se excusó. Acompañaron a Lynch en la ceremonia su compañera, la actriz Emily Stofle, el director Roman Polanski y las actrices Fanny Ardant y Charlotte Rampling.