El Festival de Cine de Toronto, que comenzó ya la semana pasada, proyectó No country for old men, dirigida por los hermanos Coen y protagonizada por el español Javier Bardem, y obtuvo el fervoroso aplauso del público y la crítica.
En el filme, ambientado en Texas en los años 70, Bardem se mete en la piel de Anton Chigurh, un sádico asesino ultra-armado, y la prensa no ahorró elogios por su trabajo: el diario ‘The Globe and Mail’ afirmó que el español realiza “una interpretación de impresionante aplomo valedora de un Oscar; es una actuación que excava en el corazón del diablo“.