Comediante inigualable del cine sonoro, Groucho Marx nació en Nueva York el 2 de octubre de 1890 con el nombre de Julius Henry Marks, y falleció en Los Angeles el 19 de agosto de 1977, a los 86 años. Ayer se cumplieron, por tanto, tres décadas de la despedida de este genio.
Hijo de inmigrantes alemanes, Groucho se hizo famoso como epicentro del grupo de los Hermanos Marx (compuesto por otros cuatro hermanos, que se convirtieron en dos cuando se fueron Gummo primero y Zeppo después). En sus papeles parodiaba a un hombre de la alta sociedad, con un frac que le quedaba mal y un puro siempre a medio fumar.
Cínico, ingenioso, veloz, dueño de un amplio bagaje cultural, Groucho practicaba la verborragia, la ironía, los juegos de palabras y una sinceridad verdaderamente atroz, en pos de evidenciar las miserias de una sociedad hipócrita, egoísta y, sobre todo, estúpida.
Después de pasar por el teatro de variedades, Groucho y sus hermanos Chico, Harpo y Zeppo pasaron al cine e hicieron estragos.
Los inolvidables filmes Una noche en la Opera y Un día en las carreras señalaron el comienzo de una nueva etapa y el fin del cuarteto, convertido en un trío al retirarse del grupo Zeppo. El trío quedó consolidado y Groucho, Chico y Harpo constituían un grupo complementario y eficaz.
En 1941 el grupo se separó y recién volvió a reunirse en Una noche en Casablanca y Locos de atar, pero lejos estaban de la calidad lograda algunos años antes.
Luego sólo Groucho continuó en el cine, aunque con menos frecuencia, manteniendo de forma paralela una fructífera labor en radio y TV, donde trasladó su humor anárquico y surrealista al programa “You Bet Your Life”. También escribió algunos guiones para cine y series de TV.