El 7 de agosto de 1957 moría en Hollywood uno de los gordos más populares de la historia, a los 65 años y tras una carrera cinematográfica que suma más de 400 títulos, entre ellos un centenar de películas con su inseparable Stan Laurel, probablemente la mejor pareja de la historia del cine.
Su cine, a juicio de los críticos y el público, no ha envejecido y sigue haciendo reír. Fueron precursores, el Gordo y el Flaco, de los gags con pastelazos, tortazos, pieles de plátano, pantalones súbitamente caídos, policías atribulados, mangueras descontroladas y autos que arrancaban a destiempo a vuelta de manivela, ante la mirada atónita de dulces damiselas. Basaron su comicidad en el contraste físico y psicológico, desempeñando Hardy el papel de listo y Laurel el de tonto.
El Gordo nació como Norvell Hardy en Harlem, Georgia, el 18 de enero de 1892 en una familia de origen inglés y escocés. Hijo de un abogado, despuntó ya de niño como cantante y, aunque tenía querencia por el escenario, siguió los pasos de su padre, quien había fallecido cuando Oliver sólo tenía diez meses, estudiando Derecho. La llamada de las tablas le apartó finalmente de las leyes y, tras montar una sala de cine en la localidad de Milledgeville, se lanzó al mundo del espectáculo enrolándose en Jacksonville, Florida, en la compañía de Lubin antes de dar el salto a Hollywood. Protagonizó su primera película en 1913, “Outwitting Dad”. Le seguirían más de 400 trabajos a lo largo de 37 años.
Aunque apareciera con Laurel en "A lucky dog", en 1917, no formarían la legendaria pareja cómica hasta 1926, cuando empezaron a desternillar de risa a un mundo entreguerras en "Forty five minutes from Hollywood" y, ya como tándem oficial, en "Slipping wives". Su primer largo llegaría cuatro años después, con Pardon us.
Entre 1926 y 1945 rodaron juntos 72 cortos y mediometrajes, así como 22 largos, tanto mudos como sonoros. En 1951 volverían a juntarse, pero ya no en Hollywood sino en Europa, en la producción francesa Atoll K, de Leo Joannon, conocida en español como Robinsones atómicos.
Antes de retirarse definitivamente, Oliver apareció en dos películas más, sin el Flaco a su lado: The Fighting Kentuckian (El luchador de Kentucky), en 1949 y junto a John Wayne, y Riding High (Lo quiso la suerte), en 1950 y a las órdenes de Frank Capra.
El 7 de agosto de 1957 fallecía a los 65 años de una trombosis cerebral. El Gordo era entonces la sombra de sí mismo, pues una estricta dieta le había hecho perder la mitad de sus 130 kilos.
Laurel le sobreviviría hasta el 23 de febrero de 1965.
Con su sombrero hongo, su bigote minúsculo y los botones de la chaqueta a punto de estallar, Oliver Hardy hizo reír a millones de espectadores asediados por la depresión y la guerra y aún hoy, 50 años después de su muerte, su tierna estampa de niño grande sigue provocando carcajadas.