El prestigioso cineasta serbobosnio Emir Kusturica tiene pensado hacer una película sobre la revolución mexicana, así como también realizar un proyecto en Rusia, según él mismo declaró en rueda de prensa celebrada en Moscú.
La última cinta del realizador, Prométeme eso (Zavet, 2007), acaba de inaugurar, el jueves pasado, la 29ª edición del Festival Internacional de Cine de Moscú.
"He traído a Moscú mi película porque el cine serbio y el cine ruso tienen las mismas raíces. Esta cinta es mi reverencia personal a Dovzhenko", dijo Kusturica.
Prométeme eso se basa en una idea muy sencilla: Un abuelo deja a su nieto un legado: vender una vaca, traer un ícono y encontrarse una novia. "Es un cuento hermoso y con un final feliz. Y es mi mayor contribución a la psicoterapia, a la mejora de la humanidad. Dicen que un 70% de los enfermos mentales se curan con la música de Mozart. No soy un Mozart, desde luego, pero voy por el mismo camino", confesó Kusturica.